Rituales funerarios 1.
En el pueblo de los T., los cacofónicos zombies, muertos vueltos a la vida que acostumbran asesinar jóvenes estrellas de cine clase “B” persiguiéndolas muy lentamente, con sus tiesos brazos extendidos hacia delante, cumplen una importante función: sobre tales extremidades los aldeanos tienden la ropa recién lavada.
Rituales funerarios 2.
Arqueólogos del cuarto milenio inventan su asombroso pasado y se asombran desde nuestro futuro inventado al encontrar evidencias arqueológicas de actividad arqueológica: una pirámide turísticamente reconstruida en la antigua región que llamaban México o Méjico o Méhico. No saben qué demonios es y lo etiquetan “objeto ceremonial”, como se hace hoy en la duda. Misma ceremonia. Metaceremonia. No habrá mejor museografía que la representación teatral.
Rituales funerarios 3.
Es el año 4000 y pico, los mismos arqueólogos han encontrado una tumba que, según establecieron las primeras exégesis, presenta un marcado rito a la muerte que funge de fertilizante a la Madre Tierra, en tanto descompone materia orgánica. El sitio está rodeado de un gran número de cierto alimento enlatado y sin abrir. Lo que ningún autor propone, y que sería verdad, es que se trata de sopas Campbell’s colocadas por los fans del muerto: Andy Warhol.
(inconveniente referido en Barley, Nigel, Bailando sobre la tumba)
Rituales funerarios 4..
Relato de los Nupe de Nigeria: Dios instauró la muerte porque los hombres empezaron a cargar con troncos, a guardar luto y a realizar funerales en su honor. Como muchos padres desde entonces, que le dan una bofetada a un crío que llora, Dios les dio la muerte para que tuvieran un motivo para llorar.
(en Barley, Nigel, mismo libro)
Rituales funerarios 5.
El maestro del antropólogo Inocencio le enfatizaba ciertos conceptos. Esa vaca sagrada una vez se dirigió a él con estas palabras:
-En la comunidad tal, ese ritual lo hacen como debe hacerse. Plop, el antropólogo Inocencio empezó a llorar. Al ver esto, su maestro volvió a hablar:
-Así no debe hacerse, hay que contar con motivos para llorar. Dicho esto extrajo su bate de béisbol y lo levantó.
Rituales funerarios 6.
Las ideas se deslizan con facilidad de la cabeza a la mano al papel. La gravedad, y todo lo demás, juega en contra desde el papel al ojo a la otra cabeza. Funeral de la antropología como literatura. Predicadora soporífera o manzana embrujada, pierda el componente anestésico y arrójese a cien mil kilómetros por hora a la cabeza del lector. Si nació siendo hija de su puta madre colonialismo, cambie de madre, no de puta. Y si usted desprecia la lectoescritura como la expresión cultural más completa, cante por la calle, haga algo, por el amor de dios, de cualquiera.
Doy por innagurada esta seccion de comentarios, me parace increíble que nadie te haya descubierto hasta ahora, te incluyo como amigo.